Sólo al atravesar las palabras,
al rescatar la poesía que queda entre los siglos
la historia puede volver a contarse
con imágenes, con odio hacia ella,
porque en ninguna otra parte la herencia
duele tanto como en el teatro.
Cantai os Fantasmas e os Anjos; cantai os obreiros da nova
Redenção -, os que trabalham, em névoa de alma, o
Relâmpago futuro.
Cantai o que não existe... O resto é cinza.
As verbas son de Teixeira de Pascoaoes e o retratos esluídos son de Jaume Plensa.